Alérgenos de interiores y exteriores
La exposición constante a la alergia al polvo y la presencia de esporas vinculadas a la alergia al moho en espacios cerrados son causas principales de congestión perenne. Asimismo, durante las temporadas de floración, la alergia al polen se convierte en el enemigo número uno, detonando crisis severas que suelen acompañarse de conjuntivitis alérgica, irritando tanto la nariz como la vista.
